Cambios culturales
16/10/2026 | 23:02 | El referente de la producción de espectáculos en el país dijo a Cadena 3: “Son tiempos de éxitos efímeros”. Por la caída de la clase media, señaló que producen shows para “menos gente”. Instó a “salir de los algoritmos”.
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¿Cómo analiza la situación actual de los espectáculos en vivo en Argentina, considerando la euforia inicial tras la pandemia y la posterior desaceleración del consumo?
El año 2023 fue un gran momento para el entretenimiento tanto a nivel local como global, pero esa euforia posterior entró en un declive hacia una meseta. En Argentina, sumado a la concentración en los shows líderes, enfrentamos un mercado sumamente sensible a los precios debido a la profundización de la recesión, la caída de los salarios y la menor producción. Como el entretenimiento es un consumo secundario que depende de haber cubierto primero necesidades básicas como alimentación, salud, educación y vivienda, el impacto en este último semestre ha sido notable. Además, el endeudamiento y la morosidad en las tarjetas de crédito acotaron la posibilidad de vender en cuotas, obligándonos a cuidar minuciosamente los precios para mantener espectáculos familiares y masivos.
A pesar de la rápida evolución digital de las últimas décadas, el público no ha dejado de asistir a eventos presenciales. ¿Por qué cree que las pantallas no reemplazaron la experiencia en vivo y cuál fue el único sector afectado?
El único sector afectado directamente fue el cine convencional, ya que compite en forma directa con la comodidad y la oferta de las plataformas de streaming en los hogares. En cambio, la experiencia teatral o un concierto en vivo no se pueden replicar en casa. Lo mismo ocurre con las exhibiciones tecnológicas inmersivas que desarrollamos con cascos de realidad virtual y sensores 3D, donde la vivencia es totalmente individual y espacialmente interactiva.
A más de tres décadas de la primera visita de los Rolling Stones a Argentina, ¿considera que el público argentino mantiene esa misma pasión y existe la posibilidad de volver a verlos en el país?
La pasión por los Rolling Stones sigue intacta en el público argentino. Sin embargo, descarto totalmente que vuelvan a tocar en Buenos Aires o que realicen nuevas giras mundiales. Por la edad de sus integrantes, los elevados costos de logística, las exigencias operativas de trasladar delegaciones de más de 150 personas y el valor de los seguros de salud, la única opción remota —aunque también improbable— sería una presentación puntual en su residencia en Londres.
¿Es posible que vuelvan a surgir bandas o artistas con una vigencia de 50 o 60 años, o las carreras de la música actual tienden a ser más efímeras?
Es difícil proyectar una vigencia tan prolongada en los tiempos actuales. Casos como los Rolling Stones, Paul McCartney o Bob Dylan son milagros excepcionales. Hoy en día, la era digital ha acelerado los procesos, generando ascensos y caídas muy meteóricos. Hay artistas que llenan estadios con gran facilidad debido al impacto de la tecnología, pero es incierto si podrán sostener esa misma convocatoria en tres o cinco años.
¿Qué opinión tiene sobre el quiebre de las fronteras entre géneros musicales y las colaboraciones habituales entre artistas de diferentes estilos?
Me parece una evolución totalmente positiva. Históricamente, cuando referentes como Mercedes Sosa colaboraban con Charly García o León Gieco recibían duras críticas de los sectores más ortodoxos. El arte es libre y las fronteras solo las fijan las personas. Quien desee mantenerse en un estilo tradicional tiene la libertad de hacerlo, pero la apertura e intercambio entre géneros enriquece la cultura.
¿Siente que los algoritmos de las plataformas digitales condicionan o limitan las opciones de consumo del público?
Los algoritmos tienden a llevarnos por un camino conducente, ofreciéndonos contenido predecible basado en nuestro historial de consumo. Aunque hoy disponemos de una biblioteca cultural extraordinaria desde la comodidad del hogar, el verdadero desafío del espectador consiste en salir activamente de esa zona de confort para descubrir nuevas propuestas.
¿Qué enseñanza deja el fenómeno de la cultura coreana (K-culture) y cómo debería posicionarse Argentina en el mercado internacional?
Corea del Sur demostró que la música, a través del K-pop, funcionó como punta de lanza para impulsar un proyecto país a largo plazo que exporta cine, videojuegos, cosmética, moda y tecnología. Argentina no debe limitarse a exportar materias primas sin valor agregado, sino trazar un plan cultural y productivo a largo plazo. Apuntando al mercado iberoamericano de más de 650 millones de hablantes, el entretenimiento y las industrias creativas son motores fundamentales para generar empleo de calidad e impacto económico sustentable.
Para finalizar la entrevista, ¿qué libro, película o serie nos recomienda?
Recomiendo la serie escandinava "El caso Hartung". Es un gran ejemplo de cómo las plataformas digitales permiten descubrir y globalizar producciones audiovisuales de excelente calidad que antes eran inaccesibles.
Entrevista de Sergio Suppo.
¿Cuál fue el gran momento del entretenimiento en 2023? El año 2023 fue un gran momento para el entretenimiento a nivel local y global, aunque la euforia inicial declinó hacia una meseta.
¿Qué sector se vio afectado por la competencia de plataformas digitales? El único sector afectado directamente fue el cine convencional, que compite con las plataformas de streaming.
¿Qué se dice sobre el futuro de los Rolling Stones en Argentina? La pasión por los Rolling Stones sigue, pero se descarta que vuelvan a tocar en Buenos Aires.
¿Cómo afecta la era digital a la vigencia de los artistas? La era digital ha acelerado los procesos, haciendo difícil proyectar una vigencia prolongada para los artistas actuales.
¿Qué enseñanza deja el fenómeno de la cultura coreana? Corea del Sur mostró que la música puede impulsar un proyecto país a largo plazo, y Argentina debe trazar un plan cultural para el futuro.